La Dieta Proteica  es una dieta basada en un aumento, de la aportación de proteínas, disminuyendo los lípidos (grasas) y glúcidos (azúcares), responsables del aumento de peso. 
Bajo un estricto protocolo médico, se aumenta el porcentaje de proteínas, indispensables para la vida,  y no obtener energía ,muy bajo aporte de grasas, estricta dieta hipocalórica, y muy bajo aporte de azúcares (incluso lactosa, fructosa, sacarosa) por la alimentación, el cuerpo busca una energía alternativa en las propias reservas grasas, provocando la transformación de esas reservas y preservando la masa muscular.
La finalidad de esta dieta es la pérdida de peso, en primer lugar, en segundo lugar, la reeducación y  equilibrio alimentario; se consigue una pérdida rápida y segura de peso,  sin perder toda la energía,  sin menoscabar la actividad del paciente.
El protocolo incluye diferentes fases, que de forma progresiva se van reintroduciendo los grupos de alimentos, hasta lograr  el equilibrio alimentario.  
Se determinará en cada caso, basado en el diagnóstico del paciente, cual es la fase más indicada para iniciar y seguir el tratamiento.
La Dieta Proteica está compuesta por una gama de productos enriquecidos con proteínas naturales y complementos nutricionales que garantizan el mantenimiento de la salud.

Dieta Proteica(DP) comparada con Dieta Hipocalórica(DH)

  • La DP se basa en el aporte de Proteínas de alto valor biológico para proteger la masa muscular y la piel, consiguiendo una pérdida de peso y de volumen de forma rápida y segura a expensas de la masa grasa.
  • En la DH se basa en un aporte hipocalórico, bajo en grasas, azúcares y proteínas por igual, por lo que la pérdida de peso es más lenta y también a expensas de la masa muscular. Dicha masa muscular ya no se recuperará en el futuro con la consiguiente flacidez. La masa grasa si que se recupera al aumentar de peso.
  • Dentro del protocolo de la DP siempre se administran complementos alimentarios para evitar carencias.
  • En una DH clásica, en principio, no se precisarían complementos alimentarios por el teórico equilibrio de los grupos de alimentos. Si el paciente no sigue la dieta de forma adecuada, podrían existir carencias.
  • En la DP no existe sensación de hambre, desde el inicio de la dieta, por el efecto saciante que provocan los cuerpos cetónicos que se generan, junto a un estado de dinamismo y bienestar.
  • En la DH, el paciente tiene sensación de hambre que sólo se regulará si el paciente es muy estricto con las pautas indicadas y las sigue en el tiempo. Una posible trasgresión en la dieta, puede provocar el abandono de la dieta por parte del paciente, por la lentitud del proceso de adelgazamiento y la astenia manifiesta.
  • En la DP el cambio de fases es progresiva, de forma individualizada llegando antes a la pérdida de peso objetivo y a la dieta de mantenimiento y la reeducación alimentaria. Se trata de un proceso dinámico que no cansa al paciente.
  • En la DH el proceso y las pautas dietéticas no varían con el paso del tiempo, pudiendo resultar monótono y alargarse de tal modo que en muchas ocasiones provoca el abandono de la dieta por parte del paciente antes de conseguir la pérdida de peso objetivo.
  • En la DP el paciente llega al peso objetivo y al equilibrio alimentario de forma gradual y sin efectos rebote. Se produce una mejora global de la salud actual del paciente y como prevención de posibles patologías, con la normalización de las alteraciones analíticas presentadas al inicio de la Dieta.
  • En la DH no siempre se llega al peso objetivo por la lentitud del proceso y no siempre el paciente presenta una mejora global de la salud por la posibilidad de trasgresiones en la dieta.
  • En la DP se trata de un tratamiento con pautas fáciles de seguir sin necesidad de pesar los alimentos.
  • En la DH el equilibrio de los grupos de alimentos sólo se consigue siendo estricto en la proporción (peso) de los alimentos.
  • En la DP es muy importante la motivación y conocimiento del protocolo por parte del paciente para un resultado óptimo. Los primeros días de la dieta son los días clave para el seguimiento futuro de todo el tratamiento.
  • En la DH, todo el mundo conoce el clásico protocolo que lo hace aburrido y poco motivador.
  • En la DP la única desventaja y que a su vez es ventaja, es  seguir el protocolo de forma estricta los primeros días, hasta entrar en el periodo cetogénico (se producen los cuerpos cetónicos) donde comienza la regulación del hambre. Seguro que el paciente perderá peso a expensas de la masa grasa (perderá mucho volumen) y  si sigue el proceso de forma estricta empezará a perder peso. Una trasgresión  en periodo cetogénico, no provocará un efecto rebote ni aumento de peso, pero frenará el proceso y tardará unos días en reiniciar la pérdida de peso con los mismos efectos adversos de los primeros días. Por lo tanto, es muy importante la motivación del paciente los primeros días y que este quiera seguir la dieta.
  • En la DH, el paciente inicialmente no precisa ser tan estricto, pero esa misma libertad hace que existan más trasgresiones e incumplimiento de la dieta que retrasará más sus efectos.

 

 

Con la experiencia de pacientes tratados con DP desde el año 2006, he podido constatar la eficacia de la DP, no sólo por la objetivación de la pérdida de peso conseguida, la llegada del paciente al peso y volumen objetivo, y poder iniciar con el paciente una Dieta de mantenimiento equilibrada y mediterránea sino por la percepción por parte del paciente de la facilidad del seguimiento del proceso y el bienestar obtenido durante las fases de la DP. la facilidad para seguir con la dieta de mantenimiento. He observado que el peso obtenido se mantiene regularmente con el paso del tiempo, durando más que con otro tipo de dietas. El protocolo supone seguir al paciente al menos un año desde el inicio de la dieta de mantenimiento. En resumen, la mayoría de pacientes llega al peso objetivo y se mantienen más en el tiempo.

Finalmente, como médico, cuando un paciente debe perder peso y su situación lo permite, tras estudiar las indicaciones y contraindicaciones médicas de la DP, me veo obligada a indicar siempre la Dieta Proteica, explicar y motivar al paciente el protocolo para conseguir el éxito con este tratamiento.

Dra. Blanca Fernández Jou

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